CAF y MIDES firman un convenio para promover la equidad racial y el desarrollo de la población afrodescendiente en Uruguay
Como parte del lanzamiento del Mes de la Afrodescendencia 2026, ambas instituciones pusieron en marcha el Programa para el Desarrollo Afrouruguayo, una cooperación técnica orientada a la formación, la capacitación, la generación de conocimiento, la asistencia técnica y la inclusión socioeconómica de la población afrodescendiente.
En el marco del lanzamiento oficial del Mes de la Afrodescendencia 2026, CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) de Uruguay firmaron un convenio para la puesta en marcha del Programa para el Desarrollo Afrouruguayo, una iniciativa orientada a fortalecer las políticas y acciones destinadas a promover la equidad racial y el desarrollo de la población afrodescendiente en el país. El acto se realizó el 30 de junio en el Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo.
La firma del convenio estuvo a cargo de Jorge Concha, Director de Operaciones y Financiamiento Verde de CAF, y contó con la participación de Eddi Marcelín Bermúdez, Director de Diversidad de la institución. El acto reunió a una mesa de autoridades integrada por el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila; el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro; y la directora de la División de Promoción de Políticas Públicas para Afrodescendientes del MIDES, Leticia Rodríguez Taborda. La apertura institucional estuvo a cargo de la vicerrectora de la Universidad de la República, Mariana Seoane.
La cooperación técnica tiene como objetivo fortalecer las capacidades institucionales, comunitarias y económicas vinculadas a la implementación de políticas públicas con enfoque étnico-racial e interseccional. Con ese fin se desarrollarán acciones de asistencia técnica, formación, capacitación, generación de conocimiento, articulación territorial y promoción de iniciativas de inclusión socioeconómica, alineadas con la Estrategia Nacional de Políticas Públicas para la Población Afrodescendiente 2030. La operación fue aprobada por CAF bajo la modalidad de cooperación técnica no reembolsable.
“Con esta alianza, CAF reafirma su compromiso de impulsar la diversidad étnico racial como un eje central del desarrollo en la región. No hay desarrollo pleno mientras persistan las brechas que, por razones históricas, afectan a la población afrodescendiente. Este programa apuesta por transformar la sólida arquitectura normativa de Uruguay en oportunidades reales de educación, empleo y participación”, señaló director de Diversidad de CAF, Eddi Marcelín Bermúdez.
Durante el encuentro se presentaron los avances y las principales líneas de acción vinculadas a la justicia reparatoria, eje temático central del Mes de la Afrodescendencia 2026. La instancia constituyó un espacio de reflexión e intercambio sobre las consecuencias históricas y actuales del racismo estructural, y reafirmó la importancia de fortalecer las políticas públicas orientadas a la reparación, la igualdad de oportunidades y la garantía plena de los derechos de la población afrodescendiente.
La propuesta se enmarca en los avances internacionales en materia de derechos humanos, particularmente en la reciente resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reconoce la trata transatlántica de personas africanas esclavizadas y la esclavitud racializada como uno de los crímenes más graves contra la humanidad, reafirmando la responsabilidad de los Estados de impulsar acciones de reparación.
El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, cerró la actividad con una reflexión sobre el sentido de la justicia reparatoria. «Estoy convencido de que no hay justicia sin reparación», afirmó, y subrayó que las injusticias del pasado «no son un problema del pasado, es un problema del presente» mientras no exista reparación efectiva.
Civila señaló que romper comunidades ha sido históricamente una forma de ejercicio del poder sobre las personas afrodescendientes. Por eso, dijo, superar las desigualdades estructurales requiere fortalecer la organización colectiva, no solo atender trayectorias individuales.
En Uruguay, las desigualdades que aún afectan a la población afrodescendiente —que representa el 10,6 % de la población, según el Censo 2023— tienen raíces históricas vinculadas a procesos de esclavitud, exclusión y discriminación racial, y continúan reflejándose en indicadores sociales, económicos, educativos y sanitarios.
El Programa para el Desarrollo Afrouruguayo se estructura en tres componentes complementarios: el fortalecimiento institucional del Estado para diseñar, implementar y monitorear políticas con enfoque de equidad racial; el fortalecimiento de las organizaciones afrodescendientes y su rol en la cocreación de políticas públicas; y el desarrollo económico con identidad, mediante estrategias de inclusión productiva como el afroturismo, el emprendimiento y la formación digital.
De este modo, la iniciativa busca trascender el carácter asistencial de las políticas sociales para consolidar un enfoque estructural de equidad racial, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con el mandato de CAF de promover el desarrollo humano, la cohesión social y la inclusión en la región. El Mes de la Afrodescendencia 2026 representa, en este sentido, una oportunidad para profundizar el diálogo nacional sobre racismo, memoria, reparación y justicia social.


